El tipo sabia (y
sabe) escribir muy bien.
Es una condicion
casi esencial
para poder establecer relaciones online.
Si no te gusta, o
no entendes
la palabra escrita, ya te descarto.
Ni hablar si tenes
faltas de ortografía.
Pero este
escribía muy bien. Tenía mucho dominio del chat y era muy experimentado en este
tipo de medio virtual.
Tenia 16 años mas
que yo. Nunca había considerado salir con un tipo más grande, pero era tan
cómico por chat, relativamente buen mozo, y tan hábil con las palabras, que me
sedujo.
Nuestra relación
fue menos virtual que lo esperado: Yo lo quise conocer de inmediato, porque al
toque entendió lo que yo quería: me dio mas información de la que yo había
pedido, su profesión, su nombre completo, donde vivía, que había hecho de su vida,
sobre sus anteriores parejas, etc, todos los datos que yo considero importante
antes de pasar al teléfono, y quizás mas tarde al encuentro cara a cara, que no
me quedaron dudas al momento de conocerlo.
Repito, nunca
había pensado salir con alguien con tanta diferencia de edad: Yo tenia 36, el
52.
Nos encontramos
en un bar en Caňitas, muy apropiado para el encuentro romántico. A mí que me
encanta el vino tinto.
Habrán sido las
copas de vino tinto, la noche que estaba linda, que cuando nos fuimos de lugar
en la esquina le digo: “A ver, dejame probar”, y le di un beso.
Me encanto. Me
calenté. No se que tenia, si es que era un tipo super inteligente, re culto ,
con un gran sentido del amor, parecía ser el que lo tenia todo claro y que no
estaba jodiendo, si no, que realmente estaba buscando una pareja.
No nos fuimos a
dormir juntos esa noche. Tengo el pudor de que en la primera cita, “NO”.
Creo que nos
vimos una segunda vez también, pero esa noche yo tenia una salida de chicas, así
que tampoco no paso nada. No le gusto mucho. Empezaba a mostrar su neurosis.
En ese momento el
vivía en Merlo con su mama, cosa que me pareció rara, yo vivía sola y estaba
casi recién separada de mi primer matrimonio. Ahora me doy cuenta que para el ,
era súper conveniente.
También se estaba
por ir a la Patagonia,
porque había conseguido un trabajo.
No me pregunte
como iba a ser una relación a la distancia, en ese momento aprendí a disfrutar
del momento, sin pensar en el futuro.
Creo que el sexo
fue en el tercer encuentro. Y la verdad es que fue WOW.
No podíamos dejar
de hacerlo. Teníamos tanto química, y el tenia tanta energía como un chico de
20. Lo hacíamos, nos reíamos, había onda, había comunicación, había piel, había
todo eso que te hace pensar “esto es el
amor”.
Mientras se quedo
ese poco tiempo en Buenos Aires todo fue bien. Me llamaba todos los días, nos veíamos
seguido (creo que casi todos los días), salíamos, cenábamos, hacíamos el amor.
Cuando se fue a
trabajar a la Patagonia
empezaron los problemas.
De repente, por
algunos días, no me atendía el celular. Desaparecía. La comunicación se
cortaba. Los chats también.
Creo que se lo
plantee un par de veces, pero o me cortaba el teléfono o me bloqueaba del
entonces tan moderno MSN.
No me acuerdo
bien que paso en el medio, lo que me acuerdo es que yo no deje de salir de con
otros. Estaba fascinada con ese medio que me ofrecía tantas posibilidades, que
era como una adicción, no podía dejar de hacerlo.
Y obviamente, el
tampoco dejo de salir con otras. Los silencios de teléfonos, los bloqueos de
chats, eran porque el también seguía fascinado con ese mundo de infinitas
posibilidades, y en la
Patagonia, debe haber tenido lo suyo.
Pero yo, me había
enamorado de el. Que yo estuviera teniendo otros affairs, no me importaba nada,
solamente pensaba en el. Que el estuviera teniendo otros affairs me volvía loca
de celos.
Viaje a verlo
desde Buenos Aires a la
Patagonia una vez en octubre. Es mas lo que estuve viajando
que lo q estuve con el, por supuesto, haciendo el amor. Fue uno de los días más
felices de mi vida. Nunca, nunca pero nunca había sentido algo así por alguien.
Nunca.
Me volví, me
llamo para ver si había llegado bien, y después, otra vez el silencio. Otra vez
las desapariciones, el celular muerto, bloqueada en el MSN.
Me lo aguante
unos meses mas cuando decidió venir a Buenos Aires justo para el día de mi
cumpleaños. Yo le comente como iba a ser, toda mi barra de amigos, incluso mi
hermano con su mujer, iban a estar allí o sea, lo puse sobre aviso de que se estaba
exponiendo a una situación muy familiar, o sea a una situación de “les presento
a mi novio”.
La fiesta empezó
bien. De a poco fueron llegando mis amigos, varios de ellos actores (yo estaba
tratando de ser cantante), parejas gays, mis amigas de los intitutos de ingles,
mi hermano y su mujer, mi ex cuñada , con la que aun mantengo una gran amistad,
etc. Un grupo eclectico pero que se conocían todos bien entre si, desde mi
casamiento en adelante.
La noche tuvo
mucho alcohol. Mi hermano dice que vio ir desapareciendo las botellas de vino
tinto, vino blanco, cerveza, champagne de a una.
Y la noche derivo
en un karaoke bastante ruidoso. Yo a el lo ví molesto en varias ocasiones. Yo
estaba mas “alegre” que lo habitual. Despues me entere que le molesto verme borracha.
Como al otro dia
el tenia que manejar de vuelta a Patagonia, le dije “queres irte a dormir? Asi
mañana estas descansado” y me dijo “Si” con cara de fastidio.
Me cantaron el
feliz cumpleaños y juro que de su boca salieron estas palabras “Feliz Cumpleaños,
amor de mi vida, que los cumplas Feliz!”
Y se fue a
dormir. A mi cama.
No se si durmió
mucho, porque nosotros no paramos de cantar hasta las seis de la mañana.
Cuando todos se fueron,
me acosté y me quede dormida como un tronco.
A la mañana no
estaba. Se había ido, sin despedirse. Y no me atendió el teléfono, ni me respondió
los mensajes de texto.
Pasaron unos días,
y decidí llamarlo desde la oficina para que no reconociera el número. Me atendió.
Le dije “Que paso, por favor decime?” Me dijo que se había desilusionado mucho,
que el no pertenecía a ese grupo de gente tan ruidosa (le falto decir “tan
llena de homosexuales”), y que sobre todo que yo le hablara con aliento
alcohol, era lo que mas lo había apagado.
Me enoje. Le dije
que pensara bien que es lo que quería hacer porque esto es lo que había. Y le corte.
Pasaron unos
meses y volvió a Buenos Aires. Alquilo un departamento convenientemente cerca
de donde yo trabajaba, en Belgrano. Volvió a aparecer por chat. Nos volvimos a
ver, volvimos a tener sexo y volvió a desaparecer. Varias veces. Hasta que me
dijo que planeaba “no dejar de hacer nada de lo que queria hacer por una mujer”.
O sea, me confirmo la teoría de "otras mujeres".
Me volví loca. Le
hackee sus cuentas de mail, su Facebook, su MSN. Me fue fácil adivinar su contraseña
, era “intimidad” y no se por que alguna vez me la había dicho.
Leer todo lo que leí,
mails, chats, etc, me confirmo que hacia lo mismo con muchas a la vez. Les decía
lo mismo, usaba las mismas técnicas y tácticas de deducción, el mismo libreto,
etc.
No se como le
daba el cuero para salir con tantas al mismo tiempo. Saltaba de una relación a
otra como si nada, como cambiarse de camisa. Un sociopata.
Tiempo después mis
oficinas se mudaron de Belgrano a Munro, y no se por que volvió a aparecer por
chat. Me contó que estaba saliendo con una uruguaya de edad parecida a la de el
y le pregunte si ya le había desaparecido. Me dijo que vivía desaparecido
porque vivían lejos.
Aproveche y me
vengue. Cual agente de la S.I
le mande a la mina (por que encima me decía el nombre, el apellido, el mail de
esta mujer) un “carpetazo”, con toda la información que había recopilado.
Me bloqueo de
todas las cuentas, del Facebook, del MSN, creo que hasta del mail. De vez en
cuanto me manda una invitación para Linkedin, pero debe ser de las que se mandan
a todos tus contactos.
No se que paso después,
lo perdí de vista. Se que escribe boludeces por Twitter.
Se me fue
totalmente el amor. Cada vez que detecto un perfil de internet parecido al de
el, huyo a toda marcha.