lunes, 9 de marzo de 2015

El Bulgaro

Otro error, otra apurada. 
Me fue a buscar a un local de la Calle Armenia donde se baila tango, salsa y rock and roll. 
Y nos fuimos directamente al hotel. 
Me siento como Samantha en Sex and the City, pero fue mas rebeldia de "yo hago lo que quiero", que lo que realmente sentia. 
Fuimos a un hotel, el sexo fue malo, no senti nada, y tambien me quise ir rapidamente. 
Tiempo despues me llamo para decirme "Donde nos encontramos?" Le dije " Te confundiste de cita, ganso". 
Nunca mas supe de el, hasta que volvio a buscarme y lo corri de mi Messenger de entonces, inmediatamente. 
Vendia perfumes. 
Rosa Bulgara es su negocio. 

N.N

Juro que no me acuerdo el nombre. 
No se que me paso.
Estaba despechada, sola, desesperada, no se.
Era publicitario, inteligente, con buen sentido del humor, un poco paranoico de que me robaran la cartera en el restaurante chino donde fuimos a comer. 
Pero fue el el que me enseño a ver "donde estaba la foto"
Recien me habia comprado una maquina, relativamente moderna para la epoca. 
Me enseño a sacar fotos. 
Yo ni tenia piel, ni me gustaba. 
Pero terminamos en mi casa teniendo sexo, sexo horrible a mi entender, de esos que se exitan oliendo las axilas. Puajj. 
Terminamos , y quise que se fuera. 
Lo borre de mis contactos inmediatamente. 
Las mujeres tambien podemos hacer eso. 

A. M

No me acuerdo el apellido, para ser sincera. 
Solo se que era de ascendencia española, arquitecto, muy ambicioso, trabajaba para un importante proyecto, manejaba un Land Rover, y era muy buen mozo.
Carismatico, simpatico, las tenia todas para ganar. 
Viajado, culto, churro, recien separado con dos chicos. 
De entrada fue claro. No queria una relacion, aparentemente ya tenia un despelote en casa y con otra y solo queria divertirse. 
Me mandaba mensajes diciendo "Llueve", y yo le contestaba. " Sobre los cristales llueve y llueve..." ese era el codigo para decirme que nos ibamos a dormir la siesta juntos. 
Me pasaba a buscar por la oficina o ibamos a mi casa. 
Una vez me hizo una estrella para el arbol de navidad, que me estaba faltando. 
El sexo era tierno, pero (siempre hay un pero), voy a decir algo que una dama no debe decir. 
El pene. 
El pene era finito y largo y tenia una punta como la de los bastones rayados de caramelo que se fabrican para navidad.
No sabia que iba a hacer con eso, porque anatonicamente no era un pene preparado para una vagina. O iba a entrar doblado y magicamente se acomodaria en mi vagina, o directamente tendria sexo con ese pene doblado en la punta. 
Uno nunca sabe y siempre hay una primera vez. 
No funciono. Me habre encontrado dos o veces,no mas. 
Un gran candidato, pero que a mi no me alcanzo. 
Soy una insaciable.