lunes, 9 de marzo de 2015

A. M

No me acuerdo el apellido, para ser sincera. 
Solo se que era de ascendencia española, arquitecto, muy ambicioso, trabajaba para un importante proyecto, manejaba un Land Rover, y era muy buen mozo.
Carismatico, simpatico, las tenia todas para ganar. 
Viajado, culto, churro, recien separado con dos chicos. 
De entrada fue claro. No queria una relacion, aparentemente ya tenia un despelote en casa y con otra y solo queria divertirse. 
Me mandaba mensajes diciendo "Llueve", y yo le contestaba. " Sobre los cristales llueve y llueve..." ese era el codigo para decirme que nos ibamos a dormir la siesta juntos. 
Me pasaba a buscar por la oficina o ibamos a mi casa. 
Una vez me hizo una estrella para el arbol de navidad, que me estaba faltando. 
El sexo era tierno, pero (siempre hay un pero), voy a decir algo que una dama no debe decir. 
El pene. 
El pene era finito y largo y tenia una punta como la de los bastones rayados de caramelo que se fabrican para navidad.
No sabia que iba a hacer con eso, porque anatonicamente no era un pene preparado para una vagina. O iba a entrar doblado y magicamente se acomodaria en mi vagina, o directamente tendria sexo con ese pene doblado en la punta. 
Uno nunca sabe y siempre hay una primera vez. 
No funciono. Me habre encontrado dos o veces,no mas. 
Un gran candidato, pero que a mi no me alcanzo. 
Soy una insaciable.

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