Me parecio bonito en la foto.
De esas caras de “chico de
barrio”, solo que por su perfil, sabia que era Ingeniero Industrial (igual que
W.O.B) y que había estudiado en el Colegio Nacional Buenos Aires (también igual
que W.O.B).
Se ve que había quedado enganchada
con W.O.B y buscaba perfiles parecidos.
No me acuerdo si chateamos
mucho. No creía en la teoría de que “un clavo saca otro clavo”, pero creo que
me agarro con la guardia baja.
Era de esos que esta
trabajando y no le presta atención al chat, cosa que me irrita, y va y viene y
te contesta al rato, o sea: no me prestaba la atención que yo necesitaba al
momento de chatear, entonces hacia que yo perdiera el interés, hasta que volvía
a prestarme atención, así, de a ratos.
Este era un hombre más real.
Estaba divorciado de una muy
mala mina aparentemente, con la cual tenía dos hijas, y además le había criado
a uno o dos hijos más que esa mujer había tenido con otro.
Jugaba al rugby, se ocupaba
de sus hijas, tenia su trabajo.
En comparación, era un tipo
que estaba muy ocupado, y ahora que lo pienso, tenía la mente en otra cosa
muchas veces.
Nos conocimos personalmente
en un bar de la Plaza Serrano.
Era lindo, piola, canchero,
pero note algo desde el principio: era medio pijotero con la guita.
Yo pague mi mitad, el la
suya. En ningún momento me dijo “Deja, pago yo”, como creo que se debe hacer en
la primera cita, especialmente si alguien te gusto.
Más tarde entendí que tenia
situaciones económicas complicadas, por la manutención de sus hijas, el alquiler
de su departamento, etc, o sea que cuidaba mucho el mango, porque no podía
darse ciertos lujos.
Después del encuentro en ese
bar de Serrano, me dijo que una pareja de amigos de el estaban cerca, si no
quería que fuéramos a encontrarnos con ellos. Una de cal y una de arena. Me
pareció un detalle muy lindo, que me presentara a sus amigos.
Fuimos y la verdad me sentí
muy cómoda. Eran una pareja “de la barra” por llamarlo de alguna manera.
Después de un par de tragos, nos encontramos dándonos un beso.
Me gusto, había “eso”. Había química.
Y así nos besábamos de a ratos entre conversación y conversación, idas y
venidas al baño.
Me encantan los besos. Me
encantan.
Di la noche por terminada en
algún momento, me acompaño hasta un taxi y me volví a casa.
Al otro día me llamo. Me quería
volver a ver. Era Domingo.
Me pregunto si podía venir
después de almorzar, le dije que si.
La verdad es que ahí empecé a
preguntarme si me gustaba tanto como para decirle que si, pero el mal ya estaba
hecho. No lo conocía, parecía ser buen pibe, así que, bueno….fue un si.
Vino, nos volvimos a besar
mucho, pero yo no quería tener sexo todavía. Todo me parecía muy rápido.
Se lo dije, me contesto ok, y
me dijo “Bueno, miremos la tele” y puso un partido de rugby.
Me empezó a agarrar un
aburrimiento mortal. Me acorde de W.O.B y ahí supe lo que era el amor a primera
vista y lo que no lo era.
Creo que nos besamos de nuevo
mas tarde en mi sillón, estábamos re hot, pero así y todo, no quise.
No me acuerdo cuando fue la primera vez con
J.I.A.
Recuerdo que fue buena, que
tuvimos muy buen sexo, que fue dulce, atento y cariñoso, y que en la cama
estaba todo bien. El problema era el “después”. No teníamos de que hablar.
Después nos aburríamos.
No le mande mensaje de texto
después de esa vez, ni lo llame, ni nada.
Y entonces me lo planteo: “A
vos no te importa lo que yo haga, después de que me encuentro con vos?” Le
dije: “Estoy viendo que me pasa”.
No se lo creyó ni ahí. Y
siguió: “Porque me pareció que no eras ese tipo de mina, pero si a vos no te
molesta, sigo con mi vida y nos vemos de vez en cuando, cuando pinte.”
No supe que responder. Quedo
en suspenso.
De ahí en más, fue siempre
así, por un tiempo, habrán sido uno o dos años.
Nos encontrábamos a veces,
teníamos sexo, y cada uno por su lado.
El se fue cerrando, ya no era
tan cariñoso, ni tan atento. Venia lo hacia, cumplía y se iba. La incomodidad
mutua se fue haciendo mayor.
Hicimos algunas cosas locas.
Hay un bar en el barrio chino que solamente tiene una puerta negra,. La publicidad es boca boca, no hace publicidad, ni nada.
Adentro es soñado, magico, con muchos livings para apretar y un lugar al aire libre lleno de lucecitas como si fuera un cielo estrellado.
Entramos y nos tomamos un fernet, y me propuso ir al baño y hacerlo ahi.
Mi mirada fue la de un adolescente sorprendida, pero accedi.
Fue un thrill, en ingles.
Jamas lo habia hecho en un lugar publico, menos que menos en un baño.
Fue divertido.
Nos tomamos otro fernet, y nos fuimos
Hicimos algunas cosas locas.
Hay un bar en el barrio chino que solamente tiene una puerta negra,. La publicidad es boca boca, no hace publicidad, ni nada.
Adentro es soñado, magico, con muchos livings para apretar y un lugar al aire libre lleno de lucecitas como si fuera un cielo estrellado.
Entramos y nos tomamos un fernet, y me propuso ir al baño y hacerlo ahi.
Mi mirada fue la de un adolescente sorprendida, pero accedi.
Fue un thrill, en ingles.
Jamas lo habia hecho en un lugar publico, menos que menos en un baño.
Fue divertido.
Nos tomamos otro fernet, y nos fuimos
Una vez fui a su casa. Esto
fue lo que definitivamente me apago: un paisaje deplorable, todo desordenado,
sucio, ropa sucia mojada en el bidet, en fin, una dejadez importante. Creo que
fue la ultima vez que lo vi.
Me lo cruce en Villa Gessell un verano, el iba con sus dos hijas,
yo iba con un amigo gay que tiene una hija adolescente. Nos saludamos y
seguimos de largo.
Tiempo después me entere que había
estado internado ese verano, no se por que. A lo mejor no le cayo bien verme de
veraneo “en pareja” je je.
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